No necesitas un gimnasio, mancuernas ni mucho tiempo para ganar fuerza. Tu propio peso corporal, un poco de espacio en el suelo y unos 20 minutos bastan para entrenar todos los grandes grupos musculares y para cumplir la parte de fuerza de las directrices internacionales de actividad física.
Esta guía te ofrece una rutina completa sin material, versiones más fáciles y más difíciles de cada ejercicio y una forma sencilla de seguir progresando para que no se te quede estancada a las dos semanas.
Por qué vale la pena entrenar la fuerza en casa
La Organización Mundial de la Salud estima que casi un tercio de los adultos de todo el mundo no hace suficiente actividad física. Subraya dos ideas que hacen del entrenamiento en casa un buen punto de partida: cualquier cantidad de actividad es mejor que ninguna, y fortalecer los músculos beneficia a todo el mundo.1
Los CDC de Estados Unidos recomiendan hacer actividad de fortalecimiento muscular al menos 2 días a la semana, trabajando todos los grandes grupos musculares: piernas, caderas, espalda, abdomen, pecho, hombros y brazos. Esto se suma a los 150 minutos de actividad aeróbica moderada, como caminar a paso ligero.2 El NHS, el servicio de salud británico, incluye entre las actividades que cuentan los ejercicios con el propio peso corporal, como las flexiones y los abdominales.3
Tampoco necesitas dedicarle horas. Una gran revisión de estudios de cohortes encontró que la actividad de fortalecimiento muscular se asociaba con un riesgo 10–17 % menor de muerte prematura por cualquier causa y de enfermedad cardiovascular, cáncer y diabetes. En el caso de la muerte prematura, la enfermedad cardiovascular y el cáncer, la mayor reducción apareció en torno a 30–60 minutos a la semana.4 Estos estudios muestran una asociación, no una prueba de causa y efecto, pero dos o tres sesiones de 20 minutos caen justo en ese rango.
¿De verdad se puede ganar músculo con el peso corporal?
Sí, siempre que las series sean lo bastante exigentes. En una revisión de 21 estudios en los que cada serie se llevaba hasta el fallo muscular, las cargas ligeras generaron tanto músculo como las pesadas. Las cargas pesadas siguieron siendo mejores para la fuerza máxima.5 En otro ensayo, adultos jóvenes entrenados que hacían flexiones más difíciles con una banda elástica ganaron tanta fuerza en cinco semanas como un grupo que hacía press de banca con un nivel de esfuerzo similar.6
La clave es el esfuerzo, no el material. El NHS lo resume así: haz los ejercicios de fuerza hasta el punto en que necesites un breve descanso antes de repetirlos.3 En la práctica, termina cada serie cuando tu técnica empiece a fallar o sientas que solo te quedan una o dos repeticiones buenas.
El entrenamiento de 20 minutos sin material
Calentamiento (3–4 minutos): marcha en el sitio, haz círculos con los brazos y después 10 sentadillas lentas a media profundidad y 10 bisagras de cadera (lleva la cadera hacia atrás con la espalda recta y luego ponte de pie bien erguido).
El circuito: haz los seis ejercicios seguidos, descansa 60–90 segundos y repite hasta completar 3 rondas en total. Si estás empezando, puedes hacer solo 2 rondas.
1. Sentadilla (piernas y caderas), 10–20 repeticiones
Con los pies separados aproximadamente al ancho de los hombros, lleva la cadera hacia atrás y hacia abajo todo lo que puedas sin despegar los talones del suelo, y vuelve a subir. Comprueba tu técnica con la demostración animada de la sentadilla con peso corporal.
- Más fácil: levántate y siéntate en una silla firme, como hace la rutina de fuerza en casa del NHS.7
- Más difícil: tarda 3 segundos en bajar, haz una pausa abajo o prueba las sentadillas búlgaras con el pie de atrás apoyado en un sofá.
2. Flexión (pecho, hombros y brazos), 5–15 repeticiones
Manos un poco más separadas que los hombros, cuerpo en una sola línea recta de la cabeza a los talones. Baja el pecho casi hasta el suelo y empuja para volver a subir. Mira la demostración de las flexiones.
- Más fácil: empieza con flexiones contra la pared, como en la rutina del NHS para casa,7 y luego apoya las manos en la encimera de la cocina o en una mesa resistente. Cuanto más altas estén las manos, más fácil resulta.
- Más difícil: baja en 3 segundos o apoya los pies en un escalón.
3. Zancada hacia atrás (piernas y glúteos), 8–12 repeticiones por pierna
Da un paso atrás con un pie, baja la rodilla de atrás hacia el suelo y empuja con el pie delantero para volver. Si lo necesitas, agárrate a una silla para mantener el equilibrio.
4. Puente de glúteos (glúteos e isquiotibiales), 12–20 repeticiones
Túmbate boca arriba con las rodillas flexionadas y los pies apoyados en el suelo. Empuja con los talones para elevar la cadera hasta que el cuerpo forme una línea recta de los hombros a las rodillas, y haz una pausa de un segundo arriba. Para hacerlo más difícil, hazlo con una sola pierna.
5. Superman (espalda alta y baja), 8–12 repeticiones
Túmbate boca abajo con los brazos estirados por encima de la cabeza. Levanta los brazos, el pecho y las piernas unos centímetros del suelo, mantén 2 segundos y baja despacio. Los músculos de la espalda son los más difíciles de entrenar sin material porque no hay nada de lo que tirar, así que no te saltes este ejercicio.
6. Bicho muerto o dead bug (core), 6–10 repeticiones por lado
Túmbate boca arriba con los brazos apuntando al techo y las rodillas dobladas a 90 grados sobre las caderas. Presiona suavemente la zona lumbar contra el suelo y baja despacio el brazo y la pierna contrarios, y luego vuelve a la posición inicial. Mantén la zona lumbar pegada al suelo todo el tiempo. Mira la demostración del bicho muerto (dead bug).
Cada ronda dura unos 5 minutos, así que tres rondas más el calentamiento suman aproximadamente 20 minutos.
Cómo seguir progresando
Tu cuerpo se adapta, así que el entrenamiento tiene que ir haciéndose más difícil poco a poco. El consejo del NHS para las rutinas de fuerza en casa es avanzar despacio y aumentar las repeticiones con el tiempo.7 Cambia una sola cosa cada vez:
- Añade repeticiones hasta llegar al máximo de cada rango.
- Ve más despacio. Una fase de bajada de 3 segundos hace más difícil cualquier ejercicio sin necesidad de material.
- Pasa a una versión más difícil cuando puedas hacer unas 20 repeticiones limpias (por ejemplo, de flexión inclinada, con las manos elevadas, a flexión en el suelo, o de puente a puente a una pierna).
- Añade una ronda o acorta el descanso.
Haz el entrenamiento 2–3 veces por semana en días no consecutivos, por ejemplo lunes, miércoles y viernes. Así cumples la recomendación de entrenar la fuerza al menos 2 días.2
Unas notas de seguridad
- Si llevas tiempo sin hacer ejercicio o tienes alguna enfermedad, el NHS aconseja hablar antes con tu médico de cabecera.3
- Usa una esterilla o una alfombra, despeja el espacio a tu alrededor y ponte calzado con buen agarre, o ve descalzo sobre un suelo antideslizante.
- Es normal tener agujetas uno o dos días después cuando empiezas. El dolor agudo o en las articulaciones no lo es: deja ese ejercicio y pasa a la versión más fácil.
Cómo empezar esta semana
- Reserva dos sesiones en tu calendario ahora, con dos o tres días de diferencia.
- Sesión 1: haz 2 rondas y apunta tus repeticiones de cada ejercicio.
- Sesión 2: haz 3 rondas e intenta superar al menos una de las cifras de la sesión 1.
- Planea tu siguiente paso. Cuando los ejercicios con el peso corporal empiecen a resultarte fáciles, añade carga externa. El programa Cuerpo completo 3 días entrena los mismos patrones de sentadilla, empuje, tracción, bisagra de cadera y core con pesas, y puedes seguirlo día a día en la app de TrainSmart con una demostración animada de cada ejercicio.
Veinte minutos, dos veces por semana, es un hábito que puedes mantener, y basta para empezar a notarte más fuerte en pocas semanas.
